15/01/2020 - Leído 11668 veces

LA TERAPIA DE PAREJA: UNA OPORTUNIDAD DE CRECIMIENTO PERSONAL

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La terapia de pareja: una oportunidad de crecimiento personal


Desde que comencé a realizar terapias de pareja, mi percepción de lo que es la vida en pareja y sus conflictos se ha ido transformando. He aprendido a entender la importancia de las diferentes etapas por las que puede pasar una pareja, el momento del ciclo evolutivo en el que se encuentran y los diferentes momentos por los que pasan al tener períodos de crisis. Las emociones, sentimientos y pensamientos que surgen de una crisis en la pareja nos dan mucha información acerca de cada miembro de la misma, conocer cómo estas emociones los afecta individualmente es lo que ayudará a que el proceso terapéutico sea el adecuado.

 

Cada pareja que acude a terapia es diferente, vive la relación de una manera particular, tienen sus propios ritmos y viven sus propias experiencias. Por esta razón la terapia debe adaptarse a estos aspectos, respetando las características y los tiempos de las parejas para que el proceso terapéutico  sea eficaz.

La mayoría de las personas que acuden a terapia de pareja por lo general están teniendo dificultades para llegar a acuerdos, han intentado encontrar soluciones y sienten que han agotado todos sus recursos. Cuando una pareja acude a terapia psicológica, se encuentran desbordadas en sus emociones, muchas de ellas negativas, ya sea hacia el otro o hacia ellas mismas. Sienten que están en un agujero negro y no ven la salida. Es en ese agujero negro donde la terapia aparece como una luz al final del túnel.

El terapeuta, con sus conocimientos teóricos, su experiencia profesional y también personal guiará a la pareja a salir de este lugar de malestar, les irá mostrando los recursos que no habían visto que tenían, los invitará a que reflexionen sobre su situación y sobre todo va a ser quien facilite el camino para que encuentren un nuevo sentido a su relación y a la crisis por la que están pasando.

En terapia, la crisis es vista como una oportunidad de crecimiento personal.  Es en la relación de pareja donde pueden aparecer sentimientos que teníamos guardados desde la infancia, miedos e inseguridades, es una oportunidad para trabajar y resignificar experiencias pasadas, de tomar conciencia de nuestras emociones y así poder darles un nuevo sentido y aprender estrategias para manejarlas. Aún cuando durante el proceso terapéutico aparezcan aspectos individuales, lo que interesa es la relación, es un momento único que pone en evidencia patrones de la historia familiar o de parejas anteriores que pueden afectar a la pareja actual.

El objetivo  es que la pareja tome consciencia de su historia personal y vea su relación como algo nuevo que se construye entre ellos y no como el resultado de sus experiencias pasadas.

Por otro lado, esa luz podría ser también la ruptura de la relación, entendiéndose como la finalización de un ciclo en el que la pareja vivió situaciones positivas y negativas que aportó al crecimiento personal de cada uno. No es el fracaso de la terapia, es la oportunidad para  facilitar y ayudar a aceptar que se encuentran preparados para asumir una nueva etapa en sus vidas. El rol del terapeuta será acompañarlos a sobrellevar de la mejor manera posible la ruptura, a que encuentren un sentido a lo que fue la relación, a resaltar los aprendizajes, desde la gratitud, el perdón, la comprensión y la compasión por sí mismo y por el otro.

Para finalizar, en el tiempo que llevo ejerciendo mi profesión he aprendido a reconocer la valentía de las parejas que asisten a terapia, pues a pesar de estar pasando por momentos de crisis, ven una esperanza en su relación y están dispuestos a comenzar un proceso que aunque no es fácil, es necesario para su evolución y desarrollo como personas y como pareja.


Susana Guerra Pérez

Especialista de Tu Terapia en linea



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