14/08/2019 - Leído 20945 veces

AUTOESTIMA Y SEXUALIDAD EN LA ADOLESCENCIA

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AUTOESTIMA Y SEXUALIDAD EN LA ADOLESCENCIA


Siendo la adolescencia uno de los períodos más importantes y determinantes para  consolidar la autoestima, constituye la etapa  en la que el joven necesita tener una firme IDENTIDAD, reconocerse y distinguirse como una persona segura, lograr adecuada percepción de sí mismo, sentirse diferente, explorar sus talentos y fortalezas y  avanzar para lograr metas. Además, es un tiempo donde el adolescente intenta crear un estilo e imagen personal  con la que se tiene que sentir cómodo, actual, innovador y  aceptado por su grupo de amigos.

Es también una etapa de cambios, de descubrimientos, de impulsos, de aciertos y errores. Un período en el que se forman los cimientos de lo que seremos posteriormente. No todos los jóvenes crecen del mismo modo, hay tantos tipos de adolescencia como adolescentes existen; pero hay factores comunes que los hacen a todos tan vulnerables como la propia etapa en la que viven. Uno de los más importantes, es el despertar de la sexualidad y la búsqueda del propio placer: los primeros besos, las primeras relaciones.

Ante una erupción de hormonas en los tiempos que corren y la precocidad con que se vive la sexualidad, nos preguntamos: ¿Qué lleva a un grupo de jóvenes a iniciar las relaciones sexuales durante su adolescencia?

La Universidad de Utrecht en colaboración con el Instituto Psiquiátrico de Nueva York realizaron un estudio con 70.000 adolescentes y arrojando el siguiente análisis:  les importa mucho lo que opinen sus iguales y éstos de alguna manera ejercen cierta presión sobre ellos, en consecuencia, generalmente inician las relaciones sexuales porque sus amigos e iguales lo hacen. Pero no todo es tan simple, existen muchos factores que determinan la iniciación sexual en la etapa adolescente.

UN ENTORNO EROTIZADO

El comportamiento sexual de los adolescentes no sólo depende de la influencia de sus iguales sino de otros factores que cobran igual importancia. Por ejemplo, los cambios físicos, la erotización de la sociedad o los factores culturales y familiares.

1. Los cambios físicos: estos rigen en gran medida el rumbo a seguir, surge el despertar sexual y el deseo de la búsqueda del propio placer. Físicamente están preparados para el inicio de las relaciones sexuales, pero psicológicamente están empezando a descubrirse y relacionarse de forma afectiva con los demás. La parte hormonal va más rápida que la psicológica.

2.  La erotización de la sociedad: lo sexual forma parte del paisaje, de sus series de televisión, de los anuncios que se dirigen a ellos, de la letra de las canciones. La curiosidad del adolescente genera la búsqueda en primera persona para conocer en qué consiste todo esto.

3. Mayor libertad sexual: los valores morales de generaciones pasadas se han relajado mucho, lo que favorece de algún modo el inicio cada vez más precoz de las relaciones.

4. La vulnerabilidad y el sentimiento de omnipotencia: los jóvenes creen que nada les puede pasar, que lo malo les pasa a otros. De ahí el reflejo en los datos: el 25 % de las mujeres no utiliza ninguna protección en su primera relación sexual, según la encuesta de Anticoncepción 2014 de la SEC.

5. El contexto familiar y cultural en el que han sido educados.

6. La presión que puede ejercer en ellos la propia pareja: en ocasiones, una de las partes tiene más interés en tener relaciones eróticas que la otra, lo que produce que la parte con menos deseo pueda dejarse llevar por su pareja.

PERSISTEN LOS MITOS

A pesar del avance en la sociedad y los cambios en la percepción de la pareja los adolescentes descubren la sexualidad conservando creencias del amor muy interiorizadas:

•    Existe la media naranja como ¨complemento¨ a la persona.

•    Existe la pareja para ¨toda la vida¨.

•    Los celos como prueba de amor (ideales como los celos pueden dar lugar a conductas de control y posesión en algunos jóvenes).

Esto no es ni bueno ni malo, simplemente refleja un aspecto algo ingenuo y genuino en el adolescente, por lo que da el paso de una relación íntima pensando que puede ser para siempre. Por regla general, las mujeres inician sus primeras relaciones sexuales asociadas al sentimiento de amor y los hombres más en relación a la sensación de placer.

De allí la importancia de la autoestima, una buena percepción de sí mismo suele ser un factor protector para evitar conductas de riesgo.

Una sexualidad responsable y consciente de los riesgos en esta etapa dependen de múltiples factores:

1.    Una buena educación sexual por parte de la familia, educadores y entes gubernamentales. La educación sexual no es sólo prevenir embarazos no planificados o infecciones de transmisión sexual, es también para informar que el placer no sólo está en la relación sexual, existen maneras de acercarse a la sexualidad igualmente placenteras y gratificantes.

2.    Brindar un entorno familiar que favorezca la comunicación, al menos con uno de sus integrantes. La intervención de un psicólogo es bastante adecuada y oportuna en esta etapa si fuese necesario.

3.    Trabajar en valores y habilidades sociales que abarquen una formación en asertividad.

4.    Promover actitudes de autocuidado y protección tanto física como afectiva.

5.    El sexo es parte de la vida, vivirlo a plenitud es un derecho con el que se nace, implementarlo cuando sea el momento adecuado definirá el disfrute por el resto de la vida, si hay dudas lo mejor es abstenerse y no permitir que nadie ejerza presión.

6.    Fomentar el respeto sobre las decisiones, la vida sexual es íntima, compete al individuo y no a un grupo.

Es recomendable  para consolidar la autoestima del adolescente orientarlos a:

•    Focalizarlos en vivir experiencias y no solamente cultivar su  imagen externa: la apariencia física cambia rápidamente y puede verse afectada por distintas razones, las definiciones de lo que es belleza cambian de una persona a otra. La belleza interna es más duradera, atrae, seduce y permanece.

•    Ayudarlos a explorar sus pasiones y que descubran quienes son: practicar un deporte, leer, inscribirse en un club, disfrutar del arte, tocar un instrumento, ser voluntario en alguna institución que le llame la atención, cualquiera de estas actividades le ayudaran a sentirte feliz y valioso.

•    Promover amistades que le hagan sentir comprendido: la mejor manera de superar los momentos difíciles de la vida es cultivando  amigos sinceros. Para mantener la autoestima alta, es necesario contar con amigos que lo escuchen y lo acepten tal como es, generando una conexión afectiva y profunda con ellos. También, es válido tener algunos amigos a los que no les gusten las mismas cosas, eso los enseñará a ser  tolerantes, disentir y ser flexibles en sus opiniones y pensamientos.

•    Permitirles expresar sus necesidades en forma clara: enseñarlos a decir NO cuando lo deseen o sea necesario. No ceder ante chantajes o  presiones negativas que puedan generar culpa o hacerles caer en dificultades.

•    Mostrarles que no deben vivir para complacer a otros: hacer las cosas que les hace feliz a ellos y no a los demás. Lo mejor que podemos hacer como padres es enseñarles a  buscar su felicidad según sus valores y creencias transmitidas con el ejemplo en el hogar.

Nuestra función como padres a permitir que nuestros hijos vivan la adolescencia con sus propias experiencias, que aprendan a disfrutarla y no a sufrirla, con seguridad y autoestima, estando siempre cerca para apoyarlos y acompañarlos.

   Heika Laurens Conde

Psicóloga de Tu Terapia en línea

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