05/04/2018

EL AUTISMO: ¿CÓMO ABORDARLO?

Desarrollo infantil



El autismo o Trastorno del Espectro Autista (TEA) es un trastorno del desarrollo que afecta las funciones cerebrales y que trae como consecuencia dificultades en las capacidades relacionadas con el reconocimiento social, la comunicación, la interacción y los patrones de rutina.

El autismo tiene un impacto en el desenvolvimiento social de la persona  y, según la Organización Mundial de la Salud, afecta a 1 de cada 160 niños. Además, 10% de las personas con autismo sufren de algún desorden neurológico, genético o metabólico. Por esta razón, para el tratamiento de estos casos resulta muy importante la terapia psicológica.


Las claves: un buen diagnóstico y terapia 


Es indispensable hacer un diagnóstico del trastorno a temprana edad para no catalogar el comportamiento del niño como malcriadez o capricho.

Las terapias abordan una diversidad de programas que buscan reforzar y trabajar sobre las destrezas sociales, la atención, la ansiedad y la interacción con las demás personas (principalmente con los padres).

Una de las terapias más frecuentes es el “Análisis de Conducta Aplicado”, que tiene como principio el hecho de que si un comportamiento es seguido por algún tipo de recompensa, existe una mayor probabilidad de que se repita.

Este tratamiento tiene como objetivo la reducción de conductas problemáticas y la mejora de las destrezas de comunicación en el niño, lo que debería tener un impacto positivo tanto en su vida social como en la familiar.

Otra terapia de alto impacto cuando se trata el autismo es el Floortime”, la cual busca que los adultos (padres o terapeutas) se involucren en la dinámica del niño, con distintas actividades y juegos para que éste pueda ampliar su círculo de comunicación.

Así como es importante concentrarse en el mejoramiento de las conductas de las personas autistas, es indispensable que las personas más cercanas a su entorno se formen y adquieran los conocimientos necesarios para tratar con ellos. La clave está en entender que el comportamiento de los padres y familiares es vital para que el paciente pueda gozar de una mejor dinámica social.

El autismo –al igual que otros trastornos a nivel psiquiátrico, psicológico y educativo– debe abordarse desde la empatía. Esta, junto con el respeto y la atención psicológica, son estrategias exitosas para guiar y acompañar a la persona autista en su proceso de adaptación y búsqueda de bienestar.

 

Si deseas algún tipo de orientación para tratar un caso de autismo, pide tu cita aquí.




Equipo TTL. 

 
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